Día 7: Mérida y Sevilla

Llegando al final de nuestra estadía en Mérida, nos quedaba aún el lugar más importante, a nivel histórico, por visitar: el teatro romano. Si lo visto en el museo el día anterior había alcanzado para asombrarnos, los que hay en el teatro es realmente indescriptible. El único detalle en contra es el excesivo precio de entrada, que asciende a 12 euros para los que no residen en la ciudad e incluye todo el circuito de visitas relacionadas con las ruinas romanas, pero sin la posibilidad de seleccionar sólo uno de los puntos de visita.

Eso sí, el valor de la entrada es sobre todo un punto en contra si se dispone de poco tiempo para realizar el recorrido, ya que si el turista puede estar una semana, por ejemplo, el boleto queda “abierto” y puede volver cada día a visitar un lugar diferente sin necesidad de volver a abonarlo.

Como no era nuestro caso y ya estaba decidido ir a Sevilla esa tarde, tratamos de sacarle el jugo al teatro y al coliseo, visitándolos durante la mañana. Como decía, es el sitio de Mérida que HAY que ver, sin ninguna duda. Y si no me creen, basta mirar, aunque sea, a través del monitor:

Cerca del mediodía llegamos a Sevilla. Llegar… bueno, no fue ningún problema, lo que sí nos costó horrores fue encontrar estacionamiento y orientarnos en la ciudad! Es grande, y no sólo eso, tiene muchísima gente y muchísimo tráfico. La señalización y el trazado de las calles no nos ayudaron demasiado y tras mucho tiempo de dar vueltas y vueltas finalmente encontramos un sitio para dejar el auto y ubicamos el centro en sí mismo. El clima también fue un punto muy a favor, que nos acompañó toda la tarde con temperaturas agradables y un sol que nos permitió almorzar al aire libre, aunque consumimos algo tan poco típico como sandwiches y hamburguesas.

Lo verdaderamente autóctono, o al menos típicamente turístico, vino después, con la visita a la Catedral local. Luego de dejar nuestro ¨diezmo¨ de 8 libras e iniciar así nuestro admirable aporte al clero durante este viaje, conocimos por dentro la magnífica construcción que se alza en el centro de la ciudad y definitivamente vale la pena ver de cerca.

Resulta, en parte, un tanto inabarcable por cantidad de salones y sectores que se van desprendiendo de la sala principal, pero al cabo de un rato se logra conocerla de manera bastante acabada. Y como lo mejor queda para el final, después de recorrer toda la Catedral en su primer piso comenzamos a subir… y subir… y subir, los más de 30 pisos (por suerte, con rampas) que llevan a lo más alto de la Giralda. El ascenso cuesta, no tanto por la exigencia física que no es demasiado, sino por no saber realmente cuando termina ese espiral de rampas. La recompensa, eso sí, vale con creces la incógnita inicial. La Giralda permite una visión panorámica de Sevilla desde todos sus puntos que deja al visitante maravillado con la amplitud de la ciudad desde ese observatorio rodeado de campanas.

Sin salir demasiado de las inmediaciones de la Catedral, vale también recomendar los helados que pueden tomarse en las calles cercanas, y también continuar el viaje hacia la Torre del Oro, monumento clásico de la ciudad, para así también conocer el río. Siguiendo por la costa nos tocó la colorida experiencia de encontrarnos repetinamente  con un botellón, esos encuentros en los que cientos de jóvenes toman unas copas en plena calle. En este caso fue bastante impresionante cómo de la nada cambiaba el paisaje y se cargaba de música, murmullo permanente y una creciente cantidad de jovenes pre 35 que se pasaban lo que quedaba de la tarde en la costa.

Volvimos a Mérida de manera mucho más directa que como llegamos a Sevilla, obviamente, y aprovechamos la noche para sacar fotos con los monumentos de la ciudad que el día anterior no habíamos llegado a fotografiar. Para hacer un poco de trampa temporal, en la entrada anterior en la que hablamos de la llegada a Mérida, seguramente haya algunas fotos del día 7, que sacamos para suplir la falta de imágenes del día anterior!

 

Malena.

 

Categorías: Uncategorized | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: