Día 10: Londres

A partir de este día, nuestro viaje cambió radicalmente. Se terminó la comodidad de las casas de familia que nos albergaban, así como tener un auto a nuestra disposición. Y , al empezar en Londres, ni siquiera el idioma nos acompañaba. Pero la famosa ciudad inglesa nos generaba una ansiedad imposible de transmitir.

Luego de pasar horas esperando en el aeropuerto de Madrid, en un pasillo sin empleados pero rodeados por otros pasajeros durmiendo en el piso, tomamos nuestro avión. Pasamos con facilidad, pero con muchos nervios por nuestra parte, el pequeño interrogatorio de la gente de Migraciones, y entramos al fín en suelo británico.

Lo primero que nos impactó fue esa ciudad tan antigua, con grandes edificios de cientos de años cada pocos metros. El Big Ben, el palacio de Buckingham, están ahí como parte del paisaje, y no como un frío centro turístico.

Pasamos nuestra primera tarde de una manera muy económica: fuimos al archifamoso (y enorme) Hyde Park a comer unos sandwiches que habíamos llevado de contrabando en el avión.  Por todas partes había picnics improvisados, algunos de oficinistas en su horario de almuerzo, y otros de turistas como nosotros.

Luego, seguimos caminando por la célebre Picadilly Street, buscando Picadilly Circus.  Ahí nos encontramos en pleno centro comercial, y nos dedicamos horas sólo a revolver las bateas de un local de la cadena HMV, con más libros , discos y dvds de los que podríamos pagar y/o transportar en una sola vida. Pero era emocionante ver que series como Sherlock o nuestra amada Doctor Who, o nombres como Ricky Gervais (los tres ignotos en nuestro país) aquí aparecían por todas partes. Pero sólo mirábamos, no era la hora de comprar todavía…

Enfermos de ansiedad consumista pero contenidos por ahora, seguimos caminando. En el West End, los grandes teatros nos invitaban a presenciar sus superproducciones. Si bien no vimos ninguna por distintas razones, tuvimos la sorpresa de cruzarnos con Eve Myles, la actriz que protagoniza Tochwood (un spin-off de Doctor Who) a la salida de una función de su obra. Luego de unos segundos donde nos supimos como reaccionar, Male salió corriendo a sacarse con ella la siguiente foto…

Después de recorrer una callejuela dedicada a librerías de usados muy raros y caros, donde tuvimos un encuentro fugaz con un Dalek, emprendimos el regreso a nuestro hostel, a más de media hora a pié.

Nuestro cansancio era terrible, ya que todo lo hicimos caminando. Sin embargo, luego de cenar, nos quedó un poco de energía para una caminata tranquila al costado del río Thames. Ver a la Torre de Londres o al Big Ben iluminados le daba una atmósfera muy especial al lugar.

Le dimos un final al primer día en la ciudad. Al día siguiente, por fín, nuestros instintos nerds se liberarían en una ola de compras!

Daniel

 

 

Categorías: Uncategorized | 1 comentario

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Un pensamiento en “Día 10: Londres

  1. Carolina

    Genial el blog!!! gracias por estar compartiendo el viaje con nosotros!!! Una maravilla!!! Los quierooo!!! ^.^

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